Todos nos sentimos de mal humor, tristes y agotados de vez en cuando. Sin embargo, algunas personas experimentan estos sentimientos intensamente, durante períodos largos de tiempo y, a veces, sin ninguna razón obvia. La depresión es más que un simple estado de ánimo y más intensa que simplemente tener un mal día o una semana muy pesada. La depresión es un padecimiento grave que puede afectar la salud física y mental. Este documento presentara algunas de las señales y síntomas de la depresión, qué puede causarla y qué ayuda.
¿Qué es la depresión?
La diferencia entre depresión y sentirse triste o abatido radica en la intensidad y la duración de los síntomas. La depresión causa sentimientos persistentes de tristeza o pérdida de interés en las actividades que normalmente disfruta. Experimentarla afecta a la persona en su totalidad: cuerpo, nivel de energía, estado de ánimo y pensamientos. La depresión suele afectar el apetito y el sueño, la forma en que se siente con usted mismo y la forma en que piensa sobre las cosas. Si este tipo de síntomas pueden ser moderados o graves y han durado al menos dos semanas, es posible que esté experimentando depresión.
Señales y síntomas de la depresión
Las personas con depresión experimentan cambios en los pensamientos, los sentimientos, el bienestar físico y el comportamiento. La tabla a continuación detalla las señales y síntomas más comunes de la depresión. No todas las personas que sufren de depresión experimentarán todos estos síntomas.
El cerebro y las ideas | El cuerpo y el comportamiento |
Sentirse triste, vacío, desesperanzado, indefenso Pérdida de interés y placer en la vida cotidiana o en las cosas que normalmente disfrutamos Sentirse apático o sin motivación Culpa y autocrítica (sentirse negativo y mal con usted mismo) Sentirse insensible o desconectado de los sentimientos positivos Irritabilidad, ira y cambios de humor Dificultad para concentrarse, pensar con claridad, recordar cosas y tomar decisiones Pensamientos sobre la muerte y el suicidio | Falta de energía y sentirse cansado o agotado con frecuencia Alejarse de los demás, incluso de las personas con las que normalmente disfruta pasar tiempo Cambios en sus patrones de sueño normales (dormir demasiado o muy poco) Cambios en el apetito, pérdida o aumento de peso Pérdida de interés en el sexo Aumento del uso de sustancias como el alcohol y los medicamentos para dormir para ayudarse a sobrellevar la situación Dolores y molestias corporales Descuidar las responsabilidades |
¿Qué tan común es la depresión?
Los expertos sugieren que personas de diferentes países y culturas experimentan depresión. De hecho, la Organización Mundial de la Salud ha declarado que “la depresión es una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo”.
Algunos datos rápidos sobre la depresión:
- Cerca de 1 de cada 6 personas experimentará depresión en algún momento de su vida.
- Las mujeres tienen casi el doble de probabilidades de sufrir depresión a comparación de los hombres.
- Aproximadamente de 3 % a 4 % de la población mundial ha padecido de depresión en un momento du su vida.
¿Qué causa la depresión?
La depresión es complicada, y seguimos aprendiendo más al respecto. Es común decir que quienes padecen de depresión tienen un desequilibrio de “sustancias químicas que regulan el estado de ánimo” en su cerebro. Es cierto que alguien que tiene depresión está padece de un desbalance en la química cerebral. Sin embargo, existen muchas razones por las que esto puede ocurrir. Aquí presentamos algunas de ellas:
- Vulnerabilidad genética a los desequilibrios en las sustancias químicas que regulan el estado de ánimo en el cerebro
- La presencia de estrés continúo relacionado con problemas de salud crónicos, conflictos en las relaciones, el trabajo, finanzas y otros problemas
- Soledad o aislamiento
- Padecimientos medicos, efectos secundarios de medicamentos y cambios hormonales (como los asociados con el embarazo y el parto)
- Experiencias pasadas, como los son sucesos traumáticos
Tratamientos eficaces para la depresión
La depresión a veces puede resolverse por sí misma. Sin embargo, sin ningún tratamiento, la depresión puede prolongarse por meses (o incluso años) y empeorar significativamente. En general, entre más rápido se brinde apoyo y tratamiento, se puede disminuir los síntomas y obtener los resultados positivos a largo plazo.
Existe una serie de tratamientos que pueden ser muy eficaces para la mayoría de las personas los cuales logran reducir la gravedad y la duración de los síntomas. Estos son solo tres de ellos:
- Terapia: Contribuye a formar diferentes hábitos de pensar sobre sus experiencias y otras formas de afrontar situaciones difíciles. Esto también puede contribuir a la creación de una red de apoyo. Existe una variedad de enfoques terapéuticos que pueden ayudar a tratar la depresión (como la terapia cognitivo-conductual y la psicoterapia). Para quienes experimentan depresión leve a moderada, los programas terapéuticos en línea también pueden ser muy efectivos.
- Medicamento: Ayuda a equilibrar los neurotransmisores del cerebro que afectan el estado de ánimo y las emociones (en particular, la serotonina, la noradrenalina y la dopamina). La mayoría de los antidepresivos alivian la depresión a través de su efecto en estos neurotransmisores, cada uno de manera ligeramente diferente. Hay muchos tipos de medicamentos antidepresivos disponibles para tratar la depresión, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), entre otros.
- Hacer ejercicio: Aumenta el nivel de ciertos químicos, neurotransmisores y endorfinas en el cerebro. En general, las personas que siguen las recomendaciones de ejercicio de la Organización Mundial de la Salud (150 minutos de ejercicio moderado a la semana para adultos sanos de 18 a 64 años) tienen una mejor salud mental. Incluso, 20 minutos de ejercicio moderado, tres veces a la semana, es suficiente para reducir significativamente los síntomas de la depresión. Cuando se hace ejercicio para ayudar a aliviar los síntomas de la depresión, se recomienda comenzar con esa frecuencia (20 minutos tres veces a la semana) y aumentar gradualmente a 30 minutos de ejercicio moderado, al menos cinco días a la semana.
Los diferentes tipos de depresión requieren diferentes tratamientos. Como todos somos personas con diferentes factores que nos afectan, todos respondemos de manera diferente al tratamiento. Sin embargo, una combinación de tratamientos (p. ej.: terapia, medicamentos y ejercicio frecuente) funciona mejor para tratar la depresión.
¿Cómo puede ayudarse usted mismo si padece de depresión?
Un aspecto desafiante de la depresión es que cuando estás deprimido se vuelve difícil imaginar que las cosas mejorarán o creer que volverás a sentirte mejor. También se vuelve muy difícil encontrar la energía y la motivación para comenzar (y continuar) haciendo cosas que te ayudarán. Sin embargo, incluso si no te sientes con energía, es muy importante que recuerdes que la depresión pasará y comenzar a hacer cosas que sabes te pueden ayudar. Estos son pasos que puedes tomar:
- Busque el apoyo profesional de un médico y terapeuta. Busca apoyo profesional de confianza y sigue los consejos que te brinden sobre cómo tomar el medicamento o sobre la terapia. Además de muchos otros beneficios, ponerse en contacto con un terapeuta puede motivarte a realizar todos los demás puntos de esta lista.
- Comparte con tus seres queridos que estas pasando por un momento difícil. Permite que tu familia y amigos te ayuden. Si no sabes cuál es la mejor manera para que te ayuden, pídale a uno de ellos que repasen los puntos 1 y 3 de esta lista contigo y elaboren un plan de acción juntos.
- Identifica prioridades y establece metas realistas para el cuidado personal. Identifica algunas prioridades de cuidado personal (como el ejercicio, la nutrición y el sueño) y establece metas realistas en función de la depresión. Haz lo que puedas, como puedas, sin sobrecargarte ni arriesgar tu salud física.
- Comparta parte tu tiempo con otras personas, incluso si no siempre tienes ganas de hacerlo en el momento. Las personas que experimentan depresión suelen apartarse de los demás y se aíslan. Incluso si no sientes que tienes la energía o el deseo de estar cerca de los demás, dedica parte de tu tiempo a repasar los temas de autoapoyo.
- Haga ejercicio con frecuencia. El objetivo es de aumentar a 30 minutos de ejercicio moderado al día al menos cinco veces a la semana. Si tienes la opción de hacer ejercicio al aire libre, hazlo. Si no estas acostumbrado a hacer ejercicio, comienza lentamente y aumentando la intensidad progresivamente.
- Haz cosas que solías disfrutar. La depresión hace que sea difícil sentir que disfrutas mucho de algo, así que comienza por hacer cosas que sabes solías disfrutar. Ve películas, sal a pasear, o participa en alguna reunión religiosa o social. Independientemente de lo que solías disfrutar antes de padecer depresión, comienza a realizar esas actividades por períodos cortos de tiempo. Si lo haces, es probable que poco a poco comiences a recuperar el interés y la alegría.
- Pospón cualquier decisión importante hasta que la depresión haya mejorado. Cuando padeces de depresión, esto puede afectar tu capacidad de tomar decisiones, así que evita tomar decisiones importantes durante este período. Si es necesario, consulta con otras personas de confianza que pueden ser objetivas antes de tomar una decisión importante (cambiar de trabajo, casarse o divorciarse, comprar una casa, mudarse de país).
- Limita el consumo de alcohol y otras drogas. El alcohol y muchas otras drogas son depresores del sistema nervioso central. Muchos de ellos empeorarán la depresión con el tiempo. Si bien estas sustancias pueden ayudarte a sentirte bien o más relajado a corto plazo, pueden hacerte sentir mucho peor y causar otros problemas a largo plazo.
- Te paciencia ya que el mejorar puede tomar tiempo. La mayoría de las personas rara vez se recuperan rápido de la depresión. El llegar a sentirse mejor lleva tiempo y, en general, las personas se sienten mejor poco a poco y llegan notar la diferencia en su manera de sentir y de pensar.
Sitios para buscar ayuda y apoyo
Comuníquese (o pídale a un amigo/familiar que lo ayude a comunicarse) con alguna de las siguientes alternativas:
- El proveedor del Programa de Resiliencia y Asistencia para Empleados del IRC (envíe un correo electrónico a IRC@konterragroup.nety solicite que programen una sesión de consejería sin costo).
- Su médico familiar u otro médico general
- Su compañía de seguro médico (solicite referencias e información sobre proveedores y recursos)
- Un psicólogo o terapeuta
- El clero u otros líderes religiosos locales
- Cualquier servicio local de atención de salud mental o centro de crisis
- Líneas directas de emergencia o crisis locales
- Hospitales locales (visite la sala de emergencias si está en crisis)
Dónde empezar a buscar más información
Sobre depresión (Organización Mundial de la Salud): https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression
Sobre medicamentos antidepresivos: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/depression/in-depth/antidepressants/art-20046273
La depresión y la ansiedad: El ejercicio alivia los síntomas: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/depression/in-depth/depression-and-exercise/art-20046495
