
Afrontar la muerte de un compañero de trabajo
Los compañeros de trabajo muchas veces son como otra familia. Pasa la mayoría de las horas del día con ellos y forja un vínculo especial de confianza y amistad distinto a otras relaciones.
No resulta raro que la muerte de un compañero de trabajo a veces pueda ser difícil de gestionar, especialmente si tenía una relación cercana con dicha persona o si la muerte ha sido repentina y trágica. También puede sentir ansiedad y culpa si la muerte ha tenido lugar en el trabajo o si su última interacción con el fallecido no fue agradable. Incluso aunque la muerte del compañero suceda tras una larga enfermedad, puede que aun así sienta conmoción y tristeza cuando se entere.
El impacto emocional
Cómo afronta una pérdida depende de varios factores, desde sus creencias personales a la presencia de otros factores de estrés en su vida. Para algunas personas, pensar en la persona fallecida puede hacer que les cueste más concentrarse en el trabajo durante un breve periodo de tiempo. Para otras, puede ser difícil volver a coger el ritmo, lo que se traduce en errores que interrumpen el buen funcionamiento de la organización.
En un entorno de producción o fabricación, la preocupación por la muerte de un compañero puede suponer riesgos para la seguridad para aquellos que manejen equipos, realicen operaciones complejas o hagan un seguimiento de la calidad de los productos. Además, la falta de concentración en el trayecto en coche desde casa al trabajo y viceversa puede provocar un accidente.
En los casos más extremos de estrés, la muerte de un compañero puede hacer que esté tenso e irritado, lo que puede empeorar un entorno de trabajo ya tenso y estresante de por sí y crear nuevos problemas en otros aspectos de su vida.
El impacto físico
Una respuesta emocional fuerte ante la muerte de un compañero puede tener una influencia directa y a menudo negativa en su salud física. Los sentimientos a largo plazo de tristeza profunda pueden alterar sus patrones de alimentación y sueño, y quitarle así la energía necesaria para continuar con su vida. Para aquellos que sufren de artritis, presión arterial alta u otros problemas de salud crónicos, incluso una breve desviación de la dieta prescrita, medicación o las indicaciones de ejercicio pueden tener graves consecuencias.
Un duelo prolongado suele conllevar depresión, lo que está relacionado con otros problemas de salud como enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, obesidad, trastornos de la conducta alimentaria, diabetes y algunos tipos de cáncer. También se ha demostrado que el estrés relacionado con la pena altera el sistema inmune. Los linfocitos T (procedentes del timo) que luchan contra las bacterias, o células T, reaccionan de forma más lenta, por lo que el cuerpo es más vulnerable ante resfriados e infecciones.
Intentar demasiado no pensar en la muerte de un compañero tiene sus consecuencias. Aquellos que intentan «sumergirse en el trabajo» corren el riesgo de quemarse, un estado de agotamiento intenso físico y mental que puede provocar problemas cardiovasculares y neurológicos. Otros pueden caer en el alcohol o los fármacos para lidiar con la tristeza.
Qué puede hacer
El duelo es un proceso natural que requiere tiempo. Si tiene dificultades para aceptar la muerte de un compañero, puede acudir a un profesional de la salud mental cualificado como un psicólogo para que le ayude a aceptar la pérdida. También puede que estos consejos le resulten útiles:
- Comparta cómo se siente. El resto de compañeros puede que sientan lo mismos que usted. El apoyo mutuo puede ayudar a todo el mundo a superar el duelo.
- Aproveche El apoyo. Un terapeuta experto puede ofrecer el apoyo y las herramientas necesarias tanto a nivel individual como grupal para superar una pérdida y planificar de forma adecuada los homenajes o gestos de condolencia ante los familiares.
- Planifique con anticipación. Si es gerente, trabaje con sus profesionales de RR. HH. el establecimiento de protocolos para responder ante la muerte de un trabajador. Algunos asuntos que debe tener en cuenta son el intercambio de información, la gestión de efectos personales, permitir que se ausenten para los funerales y reasignar los espacios o equipos.
La Asociación Estadounidense de Psicología (APA, American Psychological Association) (sin fecha). Coping with the death of a coworker (Afrontar la muerte de un compañero de trabajo). Recuperado el 29 de junio de 2011 del Centro de ayuda de la APA: https://www.apa.org/helpcenter/
