Esta hoja de recomendaciones presenta algunos consejos para cuidarse bien y ayudarse a sí mismo a sobrellevar la situación cuando recibe un diagnóstico médico preocupante.
Si no está seguro, aclare el diagnóstico
Si siente que hay algo de confusión en sus primeras citas médicas (o que su diagnóstico no está claro o que no le han hecho un diagnóstico preciso), actúe rápidamente para obtener más información o una segunda opinión. Las diferencias culturales e individuales en los estilos de comunicación hacen que a veces los médicos no sean del todo directos, o que hablen con poca claridad o de forma confusa a la hora de comunicar los resultados y las implicaciones de las pruebas médicas.
Hable con amigos/familiares/profesionales informados
Hable con personas de confianza y bien informadas antes de tomar ninguna decisión importante sobre el tratamiento y los siguientes pasos. Estas son algunas formas de hacerlo:
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Si tiene algún amigo médico, ahora es el momento de pedirle consejo/opinión.
Consiga una segunda opinión de otro médico.
Hable con sus familiares y amigos y pídales que le pongan en contacto con otras personas que conozcan que hayan recibido este diagnóstico.
No investigue demasiado en Internet
Investigar un poco sobre su diagnóstico en sitios de confianza puede ser muy útil. Sin embargo, investigar demasiado no será útil. Internet está repleta de todo tipo de datos oscuros, escenarios improbables y desinformación. Además, la gente tiende a buscar los foros de discusión para publicar preguntas e historias cuando las cosas no les van bien. Esto significa que pasar mucho tiempo leyendo sobre las experiencias de otras personas es poco probable que le proporcione una perspectiva equilibrada respecto a sus propias opciones de tratamiento o pronóstico. Por eso, después de haber hecho una investigación básica en Internet, de saber a qué se enfrenta y de haber tomado una decisión sobre su tratamiento, olvídese de Internet.
Tómese un permiso por enfermedad si es posible
Cuando se le diagnostica por primera vez, podría sentir un fuerte deseo o un sentido de responsabilidad de seguir trabajando, pase lo que pase. Sin embargo, considere la posibilidad de ausentarse del trabajo durante un tiempo si puede hacerlo. La organización y los programas sobrevivirán sin usted mientras se toma un tiempo para explorar y seguir un tratamiento, o para adaptarse a una «nueva normalidad». No renuncie a su trabajo justo después de que le diagnostiquen, pero tómese algún permiso por enfermedad si tiene derecho a ello. Si no existe una política de permiso por enfermedad para su puesto, hable con su gerente sobre la posibilidad de flexibilizar sus horarios y sobre cómo la organización puede apoyarle durante este tiempo.
Proteja su energía/tiempo
Cuando la noticia del diagnóstico comience a filtrarse en sus redes más amplias, muchas personas podrían dirigirse a usted para expresarle su apoyo, ofrecer ayuda y hacerle preguntas. Estas expresiones de preocupación son bien intencionadas, pero responder a ellas puede ser difícil y agotador cuando uno ya se siente agotado y abrumado. No se sienta mal por establecer límites que le ayuden a proteger su tiempo, energía y atención para lo que es más importante en este momento: usted y su familia inmediata. He aquí algunas maneras de hacerlo:
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Si tiene una página web o utiliza las redes sociales, haga una publicación explicando que agradece toda la preocupación y el apoyo, y que leerá y escuchará todos los correos electrónicos y mensajes, pero que podría tardar en responder porque su prioridad es la familia durante esta temporada. Así sentirá menos presión para responder inmediatamente a los mensajes.
No conteste al teléfono si no quiere hacerlo en ese preciso momento. Deje que vaya al buzón de voz, o pídale a un familiar o un amigo cercano que conteste su teléfono y le pase los mensajes.
Recuerde que es una oportunidad para practicar la resiliencia
Puede ser útil enfrentar esta situación como una oportunidad para practicar la resiliencia. En el transcurso de su trabajo, probablemente habrá visto a muchas personas que han demostrado valor y resiliencia en circunstancias difíciles. Aunque este diagnóstico no es un camino que usted habría elegido, puede ser una oportunidad para practicar usted el valor y la resiliencia, y para desarrollar más empatía con otros que sufren y se sienten impotentes.
Acepte la ayuda de la familia y los amigos
Durante este tiempo, será de gran ayuda tener una comunidad cercana que le rodee y apoye. Si tiene la suerte de contar con familiares y amigos en condiciones de ayudararia-level=»1″>Dígales a las personas cómo pueden ayudarle (llevándole comida, cuidando de los , permita que lo hagan. Esto puede ser difícil, especialmente si está acostumbrado a ser fuerte e independiente, y a ser usted la persona que suele ayudar a los demás. Sin embargo, recuerde que los demás le están ofreciendo un regalo de cuidado, amor y compasión. Hágales el honor de recibirlo, con gratitud, si puede. He aquí algunas ideas:
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Regrese temporalmente a su país si está viviendo y trabajando en el extranjero.
Váyase a vivir temporalmente con la familia.
Acepte cuando la gente se ofrece a ayudar.
- Pídale a un amigo o a un miembro de la familia que sea la persona de contacto que organice y/o solicite ayuda (una lista de comidas, una lista de cuidado de niños, finanzas, etc.).
Acostumbrarse a la nueva situación no será fácil ni rápido
Recibir por primera vez un diagnóstico médico preocupante es todo un golpe emocional. Costará acostumbrarse a la nueva vida. Es bastante común pasar un tiempo sintiéndose extrañamente tranquilo y como si pensara con mucha claridad. En otros momentos puede sentirse muy alterado y abrumado, y tener miedo. Otras reacciones habituales que puede experimentar:
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Sentir que su vida ahora va en cámara lenta.
Sentir que todas sus prioridades se han congelado y que nada es más importante que la familia y los amigos.
Sentirse desconectado del resto de la vida, y sorprenderse de que todo parece seguir como si nada a su alrededor, a pesar de todo lo que ha cambiado para usted.
Habrá situaciones incómodas y raras con algunos amigos y familiares
Muchas personas que se preocupan por usted no van a saber qué decir o hacer cuando se enteren de la noticia de su diagnóstico. Algunos le ofrecerán consejos sin que usted los solicite e incluso le dirán cosas que le molesten o disgusten. Si es consciente de esta dinámica y trata de recordar que la gente suele tener buenas intenciones, podrá ser más paciente y amable con los esfuerzos de los demás por conectar y apoyarle.
Todos los sentimientos son válidos
En momentos como este, los sentimientos llegan y se van en fuertes olas. Es probable que sienta muchas oleadas de sentimientos intensos, algunos de los cuales parecerán contradictorios o contrarios entre sí (por ejemplo, la gratitud y el miedo). Intente no presionarse para sentirse de una determinada manera ni para centrarse solo en lo positivo todo el tiempo. Si se presiona demasiado para convencerse de que no hay mal que por bien no venga o para ver solo el lado bueno, podría negarse a sí mismo la honestidad y la catarsis que supone aceptar sentimientos difíciles como el miedo, la ira, el resentimiento y la pena.
Concéntrese en lo básico
El autocuidado básico es muy importante.. Coma lo mejor que pueda. Duerma y descanse todo lo que pueda. Haga ejercicio si puede. Si puede ocuparse de lo básico, ya está haciendo un buen trabajo para cuidarse a sí mismo durante esta época difícil.
Busque cosas que le «llenen»
Durante esta temporada es especialmente importante buscar cosas por las que esté agradecido, que le aporten alegría y esperanza, que le refresquen y renueven. Aquí van algunos ejemplos:
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Pase tiempo al aire libre, y salga a pasear si puede.
Hable con los demás.
Lea novelas o vea la televisión (¡pero nada demasiado pesado o deprimente!)
Lea las memorias de las experiencias de otras personas con su enfermedad.
Haga actividades creativas (cocina, jardinería, costura, etc.).
Concéntrese en las simples rutinas de la vida y sea capaz de apreciarlas.
Pase tiempo con niños.
Realice prácticas espirituales, rituales y tradiciones como la oración, reuniones, yoga, meditación, etc.
Hable con un asesor
El IRC tiene un Programa de resiliencia y ayuda al empleado (EARP, por sus siglas en inglés) que ofrece asesoramiento gratuito a todos los empleados del IRC y sus familiares. Hablar con un asesor puede ser una muy buena manera de procesar algunos de sus sentimientos relacionados con el diagnóstico y formular un plan para los próximos pasos. Infórmese sobre cómo puede ponerse en contacto con un asesor aquí.
