
Cómo ayudar a una persona que tiene pensamientos suicidas
Las personas que tienen ideas suicidas no siempre lo comunican debido a su naturaleza personal. No obstante, hay maneras de detectar si a un compañero se le pasan pensamientos suicidas por la cabeza. A continuación, encontrará una lista con algunas señales de advertencia.
SEÑALES DE ADVERTENCIA EN LA COMUNICACIÓN
Hablar, escribir, o expresar de cualquier manera los siguientes conceptos:
- dolor insoportable
- ganas de morir
- sentimiento de desesperación y falta de esperanza
- incapacidad de encontrar razones para vivir
- percepción de ser una carga para los demás
- sentimiento intenso de culpa o vergüenza
- sensación de estar atrapado
- búsqueda de venganza
SEÑALES DE ADVERTENCIA EN EL COMPORTAMIENTO
- Dejar de preocuparse por la higiene o el mantenimiento personal
- Alejarse de amigos, compañeros y familiares o dejar de hacer actividades
- Visitar o llamar a la gente para despedirse
- Regalar sus posesiones más preciadas
- Aumentar el consumo de alcohol o drogas
- Comportarse de forma imprudente o mostrarse como si ya no le importara nada
- Mostrar rabia e incapacidad de controlarse a sí mismo
- Buscar en internet formas de suicidio, armas, veneno, puentes, estructuras altas
- Escuchar voces que le ordenan dañarse a sí mismo o a otros
RECURSOS INTERNACIONALES DE PREVENCIÓN DEL SUICIDIO: http://www.suicidestop.com/call_a_hotline.html
Siga las medidas que figuran a continuación si alguien que conoce muestra alguna de estas señales pero no ha dicho abiertamente que piensa en el suicidio:
Si un compañero muestra señales de advertencia pero no ha dicho abiertamente que piensa en el suicidio
- Muestre atención y preocupación por su persona. No prometa guardarle el secreto.
Por ejemplo: «Estoy muy preocupado por ti. Parece que estás lidiando con mucho». - Muestre empatía y dedique tiempo a preguntarle cómo está.
Por ejemplo: «Parece que en las últimas semanas has estado desbordado. ¿Cómo lo estás llevando a nivel personal? No intento entrometerme, solo quiero ver si puedo servirte de apoyo o si puedo ayudarte a ponerte en contacto con las fuentes de apoyo adecuadas». - Pregúntele cómo puede servir de ayuda.
Por ejemplo: «Me gustaría apoyarte en lo que pueda. ¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte? Tu bienestar es muy importante para mí». - Ofrezca ponerle en contacto con los recursos adecuados de forma enérgica y cordial.
Por ejemplo: «Si te parece bien, me gustaría presentarte a uno de los terapeutas con los que trabajamos en nuestro programa de atención al personal. Se trata de un recurso confidencial y un lugar para hablar con franqueza y obtener la ayuda que necesitas de alguien externo a la organización». - Pregúntele de forma periódica. Según las circunstancias, puede ser de forma diaria hasta que busque ayuda y, una vez que lo haya hecho, cada semana o cada mes.
Por ejemplo: «Te escribo para comprobar si has podido ponerte en contacto con el terapeuta. No hace falta que me des detalles, por supuesto, pero espero que hayas podido contactar con él».
Si un compañero hace referencias sutiles al suicidio
Si un compañero hace referencias sutiles pero preocupantes, hágale más preguntas. No prometa guardarle el secreto. Algunos ejemplos son:
«Ya no le veo sentido a esto».
«No quiero seguir con esto».
«He perdido toda la esperanza».
«Nada tiene sentido».
- Pídale que especifique.
Por ejemplo: «Cuando dices que nada tiene sentido, ¿a qué te refieres exactamente? ¿Qué es lo que no tiene sentido?». «¿Qué es lo que ya no quieres hacer? ¿Te refieres a vivir o a otra cosa?». - Pregunte directamente sobre los pensamientos suicidas.
Por ejemplo: «¿Tienes pensamientos suicidas?». «¿Estás pensando en suicidarte?».
Nota: Preguntar sobre hacerse daño a uno mismo es un asunto diferente. Hay personas que se autolesionan (es decir, se cortan, se queman) pero no quieren suicidarse.
Si un compañero le confiesa que tiene pensamientos suicidas
Si una persona le ha confesado que tiene ideas suicidas, significa que está interesada en que le ayuden. Aunque puede resultar angustioso e incluso aterrador apoyar a una persona que se encuentra en un momento tan desalentador, existen diversas medidas que se pueden tomar para ayudarla.
- Responda con un tono afectuoso pero serio en vez de entrar en pánico. Utilice habilidades de autorregulación, como la respiración abdominal, para mantener la calma. No prometa guardarle el secreto. Por ejemplo: «Me alegro mucho de que me cuentes esto. Estoy aquí para apoyarte en lo que pueda».
- Recopile información.
Por ejemplo: «¿Puedes darme más detalles? Estoy muy preocupado por ti y quiero entender los diferentes factores que te afectan para intentar apoyarte». - Pregunte específicamente sobre los pensamientos.
Por ejemplo: «¿Cuándo empezaste a tener estos pensamientos? ¿Qué pensamientos son en concreto? ¿Qué piensas hacer? ¿Hasta dónde has llegado con estos pensamientos? ¿Crees que seguirás adelante con este plan? ¿Qué plazo de tiempo te has establecido?».
Algunas personas hablan de medios que no son accesibles. Por ejemplo, si una persona menciona tirarse al océano pero se encuentra en una región sin salida al mar, se trata de una opción que no es accesible. Si habla de veneno, es importante preguntarle si ha intentado obtenerlo. Cuanto más letal y accesible sea el método, mayor será el riesgo y la necesidad de ayuda inmediata.
Algunas personas pueden mencionar eventos que son importantes para ellas, por lo que es probable que planeen quitarse la vida después de dichos eventos o cuando haya pasado un tiempo.
- Decida si necesita terapia inmediata o si puede esperar.
Si la persona expone un plan claro para suicidarse y expresa el deseo de actuar de acuerdo a esos pensamientos, no debe dejarla sola a menos que usted se encuentre en peligro inmediato. En ese caso, puede hacerle saber que necesita terapia y que llamará a su supervisor o que se pondrá en contacto con un experto en salud mental. Puede ponerse en contacto con las personas adecuadas a través de un correo electrónico o una llamada telefónica. Pida ayuda a su gerente o a los compañeros adecuados para coordinar un plan.
Cuidado personal
También es de vital importancia que se cuide a si mismo cuando ofrezca su apoyo a compañeros con pensamientos suicidas.
- Compruebe con sus compañeros cómo le va a usted y pregunte cómo les va a los demás.
- Encuentre formas de descomprimir y liberar el estrés del día.
- Tómese un tiempo para reflexionar sobre lo que ha estado afrontando y reflexione sobre el impacto en su persona.
- Concuerde una cita con un terapeuta del programa de atención al personal para revisar la forma en la que respondió y para procesar sus reacciones emocionales.
- Asegúrese de realizar actividades renovadoras.
- Beba agua, coma bien, duerma y socialícese.
