Concientización sobre la salud mental

Concientización sobre la salud mental:
cómo entender la salud mental y los trastornos más comunes de la salud mental 

 

¿Qué es la salud mental?

 

Según la Organización Mundial de la Salud, la salud mental es “un estado de bienestar en el que cada persona esta consciente de su propio potencial, puede hacer frente a las tensiones normales de la vida, trabaja de forma productiva y fructífera, y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”.

 

En otras palabras, la salud mental está relacionada con el bienestar, la prosperidad y la conexión. Y los trastornos de salud mental son afecciones o experiencias que suponen un problema importante para la salud mental general. 

 

En esta hoja de consejos repasaremos lo siguiente: 

  • Cuatro mitos y realidades sobre la salud mental 
  • Seis trastornos comunes de salud mental 
  • Qué tipo de comportamientos pueden indicar problemas de salud mental
  • Cómo se diagnostican y se tratan comúnmente los trastornos de salud mental 
  • Consejos sobre cuándo y cómo buscar ayuda

Cuatro mitos (y realidades) comunes sobre la salud mental  

 

Es hora de repasar y actualizar sus conocimientos sobre la salud mental. ¿Cuáles de estos mitos sobre la salud mental crees que eran ciertos?

 

Mito nro. 1: Solo algunos tipos de personas padecen de trastornos de salud mental.

  • Realidad: Muchas personas padecen algún trastorno de salud mental en algún momento de su vida, la cual se produce por una compleja interacción de factores genéticos, biológicos, sociales y ambientales.  Todo el mundo puede padecer problemas de salud mental, los cuales afectan a las personas sin importar su edad, educación, ingresos o cultura.

 

Mito nro. 2: La mayoría de los trastornos de salud mental se deben a una debilidad personal. No tendré problemas de salud mental si tengo la suficiente fuerza de voluntad, “pensamientos positivos” o “fe”.

  • Realidad: Un padecimiento de salud mental no es un defecto propio del carácter. La fuerza de voluntad, el optimismo y la fe pueden influir en nuestra salud mental, pero no pueden protegernos por completo de experimentar problemas de salud mental (de hecho, creer en estas cosas de forma excesiva puede empeorar algunos de esos problemas). Es erróneo pensar que las enfermedades mentales son causadas por la debilidad personal o curadas por la fuerza personal. 

 

Mito nro. 3: Los trastornos de salud mental son incurables, duraderos y debilitantes.

  • Realidad: Es cierto que los trastornos de salud mental pueden ser muy debilitantes. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, muchas personas se recuperan por completo y no experimentan más episodios de enfermedades mentales. Para otros, los períodos de enfermedad mental pueden ser recurrentes durante toda la vida o requerir tratamiento continuo. Sucede lo mismo con muchas enfermedades físicas (como la diabetes y la cardiopatía). Al igual que estas otras afecciones de salud a largo plazo, las afecciones de salud mental se pueden manejar para que las personas vivan una vida plena.

 

Mito nro. 4: Si voy a terapia y me cuido mejor, no necesitaré medicamentos para ayudar a tratar mi enfermedad mental. (O, a la inversa… Si tomo medicamentos, no necesitaré ningún tipo de terapia).

  • Realidad: En muchos casos (como la depresión severa), una gran cantidad de investigación sugiere que una combinación de terapia y fármacos puede funcionar de manera más eficaz para controlar los síntomas de un padecimiento mental y mejorar el bienestar que cualquier tipo de tratamiento por sí solo. 

Seis trastornos comunes de salud mental 

 

Los desafíos de salud mental pueden adoptar muchas formas diferentes y puede haber diferencias significativas entre culturas respecto a la manera en que se experimentan y expresan los problemas de salud mental, como en el caso de la depresión y la ansiedad. No obstante, los trastornos de salud mental que se describen aquí se han manifestado en muchos países y culturas diferentes. A continuación, presentamos un breve resumen de algunos de los trastornos de salud mental que se diagnostican con más frecuencia: 

 

  1. Ansiedad: Todo el mundo se siente estresado y preocupado en diferentes momentos de la vida. Sin embargo, estos sentimientos suelen aliviarse una vez que la situación estresante ha pasado. Para algunas personas, en cambio, los pensamientos y sentimientos de ansiedad no son fáciles de controlar. Se diagnostica la “Ansiedad” cuando los pensamientos y sentimientos de ansiedad no desaparecen o son muy intensos, cuando se presentan sin ninguna razón o causa en particular y cuando dificultan las actividades de la vida cotidiana. 

 

  1. Depresión: Todos tienen días (o semanas) en los que se sienten tristes, agotados y desanimados. La diferencia entre estos “períodos de desánimo” y la depresión radica en la intensidad y la duración de los síntomas. La depresión causa sentimientos persistentes de tristeza o pérdida de interés en las actividades que normalmente disfrutamos. Es una experiencia que afecta a la persona en su totalidad: cuerpo, nivel de energía, estado de ánimo y pensamientos. La depresión suele afectar la forma en que comemos y dormimos, la forma en que nos sentimos con nosotros mismos y la forma en que pensamos sobre las cosas.

 

  1. Trastorno bipolar: El trastorno bipolar se distingue por los cambios del estado de ánimo extremos. Alguien con trastorno bipolar generalmente experimenta períodos de un estado de ánimo muy elevado y mucha energía (manía) los cuales son seguidos por períodos de extrema depresion. Algunas personas con trastorno bipolar experimentan este tipo de cambios cíclicos en el estado de ánimo varias veces al año, y otros los experimentan solo en raras ocasiones.

 

  1. Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): El TOC se caracteriza por pensamientos repetitivos no deseados (obsesiones) e impulsos irracionales y excesivos de realizar determinadas acciones (compulsiones). Aunque las personas con TOC pueden saber que sus pensamientos y comportamientos no tienen sentido lógico, a menudo se sienten incapaces de controlarlos o detenerlos. Entre las obsesiones más comunes relacionadas con el TOC se incluyen las siguientes: el miedo a contaminarse con gérmenes o suciedad; el miedo a perder el control y dañarse a sí mismo o a los demás; las obsesiones con la simetría y el perfeccionismo; y una atención excesiva a las ideas religiosas o morales. Las personas con TOC a menudo intentan ignorar o reprimir estos pensamientos, pero esto puede causar mucha tensión y ansiedad con el tiempo. Las compulsiones (o rituales) pueden ayudar temporalmente a disminuir esa sensación de ansiedad y restaurar cierta sensación de control. 

 

  1. Esquizofrenia: La esquizofrenia implica una variedad de problemas con el pensamiento, el comportamiento y las emociones. Las personas que padecen esquizofrenia interpretan la realidad de forma inusual. Los síntomas varían, pero suelen incluir los siguientes: delirios (creencias que no se basan en la realidad); alucinaciones (ver u oír cosas que no existen); pensamiento y discurso desorganizados (p. ej.: respuestas sin sentido a preguntas); movimientos y comportamiento inusuales (p. ej.: agitación, postura rígida). Los síntomas pueden variar. 

 

  1. Trastorno de estrés postraumático (TEPT): Es un conjunto particular de reacciones que pueden desarrollarse en personas que han pasado por un suceso que amenazó su vida o seguridad (o la de otras personas a su alrededor) y experimentaron sentimientos graves de miedo intenso, impotencia u horror. Las personas con TEPT tienden a experimentar cuatro tipos principales de síntomas, entre los que se incluyen: recuerdos, pensamientos, imágenes o pesadillas no deseadas y recurrentes del suceso; estar excesivamente alerta o sentirse heridos; evitar los recuerdos del suceso; y sentirse emocionalmente insensibles. 

¿Qué tipo de comportamientos pueden indicar trastornos de salud mental?

 

Se puede asociar con una amplia variedad de comportamientos con los trastornos de salud mental. Algunas conductas tienden a asociarse más específicamente con algunos trastornos que con otros. Por ejemplo, alguien que sufre de TEPT puede estar muy nervioso, reactivo y sobresaltarse fácilmente. Alguien con esquizofrenia puede mostrar movimientos espasmódicos, descoordinados y habla desorganizada. Alguien con TOC puede realizar de forma compulsiva y repetida un comportamiento ritualizado particular, como lavarse las manos. 

 

Sin embargo, existen algunos tipos de comportamiento que pueden servir como una “señal de advertencia” de que algo anda mal. Muchos de estos comportamientos, en especial si son transitorios, no necesariamente indican que alguien ESTÁ luchando contra una afección de salud mental. Sin embargo, si observa estos comportamientos generales en alguien a quien ama (o en usted mismo), debe pedirle que busque ayuda e información:

 

  •  Interrupciones y descuido del cuidado personal básico (ducharse, comer adecuadamente, dormir, hacer ejercicio).
  • Cambios repentinos de personalidad, en los niveles de energía y las rutinas.
  • Volverse introvertido (alejamiento de las relaciones familiares o con amigos, aparente agotamiento, pasar más tiempo solo o durmiendo, falta de energía para socializar).
  • Volverse extrovertido (más reactivo e irritable; evidenciar tristeza, ira o abuso).
  • Menor productividad y eficiencia con las tareas y responsabilidades (aumento de olvidos y errores, incumplimiento de plazos, abandono de responsabilidades). 
  • Abuso de sustancias y estrategias poco saludables para calmarse a sí mismo (p. ej.: ver televisión en exceso, tomar decisiones imprudentes, tomar riesgos, aumentar el uso de sustancias como el alcohol). 
  • Autolesiones.
  • Intentos de suicidios. 

¿Cómo se diagnostican los trastornos de salud mental?

 

Para analizar lo que puede estar sucediendo, los médicos suelen recomendar lo siguiente:

  1. Realizarse un examen físico para tratar de descartar problemas físicos que podrían estar causando sus síntomas. El médico puede pedirle que se haga un análisis de sangre o que realice otras pruebas de laboratorio para observar los niveles hormonales y examinar otros problemas.
  2. Hablar sobre lo que piensa, los sentimientos y los patrones de comportamiento con su médico y un profesional de la salud mental (como un psicólogo). Puede completar un cuestionario sobre estas cosas. 

 

A veces es difícil averiguar qué enfermedad puede estar provocando los síntomas, pero vale la pena tomarse el tiempo y hacer el esfuerzo para obtener un diagnóstico preciso, porque esto lo ayudará a comprender mejor sus desafíos y determinar el enfoque de tratamiento más eficaz. 

Algunos tratamientos eficaces para los trastornos de salud mental

 

Tratamiento significa las diferentes formas en las que una persona con una enfermedad mental puede obtener ayuda para minimizar los efectos de la enfermedad y favorecer la recuperación. El diagnóstico y el tratamiento tempranos son muy favorables y pueden ayudar a reducir la angustia, mejorar el bienestar y obtener mejores resultados a largo plazo. Alguien que sufre problemas de salud mental debe continuar buscando apoyo y tratamiento hasta encontrar el tratamiento que más se adecue a su situacion. A continuación, presentamos un breve resumen de algunos tipos de tratamiento para los trastornos de salud mental: 

 

Terapia: Existen diferentes tipos de terapia que su médico o profesional de la salud mental puede recomendarle (p. ej.: terapia cognitivo-conductual o psicoterapia). En general, la terapia implica hablar con un profesional de la salud mental sobre sus síntomas e inquietudes, y repasar nuevas formas de pensar y manejarlos.

 

Farmacoterapia: La investigación médica muestra que muchos trastornos de salud mental están relacionados con cambios en la química cerebral. Los medicamentos ayudan al cerebro a restablecer su equilibrio químico habitual, de modo que los síntomas se reducen o incluso se eliminan. Algunas personas se benefician tomando medicamentos durante un tiempo; otros pueden necesitarlo de forma continua. Su médico debe explicar los beneficios y los posibles efectos secundarios de los medicamentos antes de recetarlos.

 

Hacer ejercicio: El ejercicio estimula la producción de sustancias químicas (endorfinas y serotonina) que mejoran su estado de ánimo y estimulan las partes del cerebro responsables de la memoria y el aprendizaje. También puede mejorar el sueño. Se ha demostrado que el ejercicio regular (al menos 30 minutos de ejercicio moderado la mayoría o todos los días de la semana) reduce los síntomas de ciertos padecimientos de salud mental como la depresión y la ansiedad, y mejora la salud mental. 

 

Mejora en otras áreas de cuidado personal: Los padecimientos de salud mental no solo afectan la mente. También tienen efectos físicos. Un lugar útil para comenzar con el cuidado personal es prestar más atención a cómo se siente, tanto física como emocional. identificar los síntomas de manera temprana puede contribuir a mejorar las practicas de cuidado personal y puede evitar que los momentos de ansiedad o depresión (por ejemplo) se conviertan en episodios más graves o prolongados. Las estrategias de cuidado personal que pueden ayudar incluyen:

  • Conciencia de sí mismo: Prestar más atención a cómo se siente, tanto física como emocionalmente. 
  • Autocompasión: La autocompasión implica ser cálidos y comprensivos con nosotros mismos cuando sufrimos, fallamos o nos sentimos inadecuados, en lugar de ignorar nuestro dolor o criticarnos a nosotros mismos.
  • Respirar profundamente: Respirar de manera profunda y lenta puede conectarnos emocionalmente y ayudarnos físicamente.
  • Atención plena: Enfocarse intencionalmente en el presente.
  • Rutinas: Diversos estudios han demostrado que las rutinas diarias constructivas tienen beneficios de gran alcance para la salud mental, desde aliviar el trastorno bipolar y prevenir el abuso de sustancias hasta controlar los síntomas de otros trastornos mentales.

 

Atención y apoyo ofrecidos por otros: Los humanos somos criaturas sociales y tener personas en nuestras vidas que se preocupan por nosotros contribuye a nuestro bienestar de manera muy importante. Cuando vivimos con un padecimiento de salud mental, corremos el riesgo de apartarnos de los demás y aislarnos progresivamente. Sin embargo, los amigos, familiares y colegas que nos brindan apoyo y que comprenden algunos de los problemas que experimentamos pueden “tratar” nuestro padecimiento de salud mental de muchas maneras. Además, los grupos comunitarios y los programas de apoyo pueden ser especialmente importantes para las personas con síntomas recurrentes o síntomas de salud mental a largo plazo. Los grupos virtuales y presenciales (por ejemplo, grupos de Facebook) pueden proporcionar información, ayudar a encontrar un trabajo adecuado, capacitación y educación, apoyo psicosocial y otros beneficios. 

 

Pasar tiempo haciendo cosas que se sientan útiles, importantes y divertidas: Cuando participamos en actividades laborales, creativas o de voluntariado que se sienten útiles, significativas o divertidas, puede proporcionar una fuente tremenda de energía positiva que contribuye a contrarrestar muchos de los sentimientos que con frecuencia acompañan a los desafíos de salud mental: sentirse pesado o abrumado, atascado, inútil o sin esperanza. 

 

Cuando buscar ayuda para los problemas de salud mental

 

Cuando nos enfrentamos a problemas de salud mental, siempre vale la pena buscar apoyo e información adicional. La información y el apoyo confiables pueden ayudarlo a tomar decisiones informadas sobre acciones y tratamientos. Y, en general, cuanto antes reciba apoyo y tratamiento para los trastornos de salud mental, mejor.

 

No debemos hacerles frente a estos padecimientos uno solo. Solicite ayuda si ha experimentado cambios en su estado de ánimo por más de dos semanas en relación con cualquiera de los siguientes puntos:

  • El estado de ánimo, la motivación y la “productividad”.
  • Niveles generales de estrés, ansiedad, tensión, tristeza, preocupación.
  • Patrones de sueño o pesadillas.
  • Cómo se siente y reacciona con otras personas.
  • Capacidad para disfrutar actividades y experiencias.
  • Uso de sustancias como el alcohol.

 

Busque ayuda inmediatamente si experimenta lo siguiente:

  • Pensamientos intrusivos o compulsiones que son angustiantes o perturbadores.
  • Escucha voces o ve cosas que no está seguro que son reales.
  • Otras personas que le dicen que creen que puede estar escuchando, viendo o creyendo cosas que no son reales/verdaderas (incluso si usted piensa que están equivocadas).
  • Necesidad o deseo de autolesionarse.
  • Pensamientos o impulsos suicidas.

Sitios para buscar ayuda y apoyo

 

Comuníquese (o pide a un amigo/familiar que te ayude a comunicarte) con alguna de las siguientes alternativas:

  1. El proveedor del Programa de Resiliencia y Asistencia para Empleados del IRC (envíe un correo electrónico a IRC@konterragroup.net y solicite que programen una sesión de consejería sin costo).
  2. Su médico familiar u otro médico general
  3. Su compañía de seguro médico (solicite referencias e información sobre proveedores y recursos)
  4. Un psicólogo o consejero local
  5. El clero u otros líderes religiosos locales
  6. Cualquier servicio local de atención de salud mental o centro de crisis
  7. Líneas directas de emergencia o crisis locales
  8. Hospitales locales (visite la sala de emergencias si está en crisis)

 

 

Dónde empezar a buscar más información 

El IRC tiene contenido que proporciona información sobre la depresión y la ansiedad. También puede empezar a buscar información adicional en los siguientes sitios:

Conceptos básicos de la salud mental: Tipos de enfermedades mentales, diagnósticos, tratamientos y más: 

Información general sobre las afecciones de salud mental: https://www.nami.org/Your-Journey/Identity-and-Cultural-Dimensions/Hispanic-Latinx/La-salud-mental-en-la-comunidad-latina

Trastornos de salud mental: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-disorders

Síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de salud mental: 

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/mental-illness/symptoms-causes/syc-20374968