Señales y síntomas del estrés traumático secundario

MÓDULO CUATRO | Cómo entender y enfrentar el estrés traumático secundario

PARTE TRES | Señales y síntomas del estrés traumático secundario

Estrés traumático secundario: ¿Qué le pasa?

Los desafíos que surgen de abrir su corazón y mente al sufrimiento de otras personas pueden detonar el crecimiento personal y una gratitud más amplia por sus bendiciones. Sin embargo, estos desafíos también pueden ser tan exigentes que causan algunas reacciones similares a las experimentadas por las personas que han sufrido eventos traumáticos. A veces, ocurren ambas situaciones.

Esta sección destaca algunas de las señales y síntomas del estrés traumático secundario. En términos amplios, algunas dificultades comunes asociadas al estrés traumático secundario incluyen lo siguiente:

  • Dificultad para controlar sus emociones,
  • Dificultad para aceptarse o sentirse bien consigo mismo,
  • Dificultades para tomar buenas decisiones,
  • Problemas a la hora de gestionar los límites entre uno mismo y los demás (p. ej., asumir demasiada responsabilidad, dificultades para dejar el trabajo al final del día, tratar de entrometerse y controlar la vida de otras personas);
  • Problemas en sus relaciones,
  • Problemas físicos, como dolores, enfermedades, accidentes;
  • Dificultad para sentirse conectado con lo que está pasando a su alrededor y dentro de usted, y
  • Pérdida de significado y de la esperanza.

Probablemente nadie tendrá dificultades en todas estas áreas. En la última sección, vio que hay diferencias individuales en lo que contribuye a su estrés traumático secundario y que también hay diferencias individuales en la forma de experimentarlo y expresarlo. Una persona puede experimentar estrés traumático secundario principalmente de manera física, a través de enfermedades, dolores, problemas para dormir, etc. Otras podrían mostrar estrés traumático secundario principalmente en relaciones, al alejarse de otros o mostrarse irritables. Para otros, el estrés traumático secundario puede expresarse en el estado de ánimo, a través de depresión o ansiedad. La manera en que experimentamos estrés y angustia también está influenciada por nuestras culturas.

El estrés traumático secundario es resultado de perturbaciones psicológicas y espirituales que afectan la forma en la que nos percibimos a nosotros mismos, cómo percibimos al mundo y las cosas que más nos importan. Esto lleva a señales físicas, psicológicas, espirituales, relacionales y conductuales de estrés traumático secundario.

A continuación se mencionan algunas señales comunes de estrés traumático secundario en diferentes áreas. Recuerde que estas dificultades a menudo también son resultado de diferentes problemas, no siempre se deben al estrés traumático secundario. Por ejemplo, una persona podría tener problemas para dormir debido a depresión, dolor físico y muchas otras razones.

CAMBIOS EN LA VISIÓN DEL MUNDO O EN EL MARCO DE REFERENCIA
  • Cambios en la espiritualidad (p. ej., cambios en creencias relacionadas con el significado, objetivo, causalidad, conexión, esperanza y fe). Esto suele manifestarse al cuestionar creencias previas y el sentido y meta de la vida. A su vez, esto puede conectarse con una sensación de pérdida de objetivos, desesperanza y escepticismo.
  • Cambios en la identidad (p. ej., cambios en la manera en que practica o piensa sobre identidades importantes como profesional, amigo o familiar). Podría, por ejemplo, encontrar que la mayoría de su tiempo y energía se van en su rol profesional porque se siente incómodo o desconectado de sus otros roles o identidades.
  • Cambios en las creencias relacionadas con grandes necesidades psicológicas (p. ej., creencias relacionadas con la seguridad, control, confianza, estima e intimidad). Por ejemplo, cambios en que tan vulnerable al daño cree que es usted y otras personas que le importan. A su vez, estas creencias pueden influir en sus pensamientos (p. ej., preocuparse por problemas de seguridad o desconfiar de extraños) y acciones (p. ej., ser más protector de sus hijos).
SEÑALES FÍSICAS Y PSICOLÓGICAS
  • Síntomas de demasiada agitación (p. ej., pesadillas, dificultad para concentrarse, sobresaltarse con facilidad, dificultades para dormir)
  • Pensamientos o imágenes recurrentes de eventos traumáticos, sobre todo cuando trata de no pensar en eso
  • Sentirse paralizado o insensible
  • Sentirse incapaz de tolerar emociones fuertes
  • Aumento de la sensibilidad a la violencia
  • Escepticismo
  • Desesperación generalizada, pérdida de la esperanza y del idealismo
  • Culpa por su propia supervivencia y/o placer
  • Ira
  • Repulsión
  • Miedo
SEÑALES EN LA CONDUCTA Y LAS RELACIONES
  • Dificultad para establecer límites y separar el trabajo de la vida personal
  • Sentir que nunca tiene tiempo o energía para usted
  • Sentirse desconectado de sus seres queridos, incluso al comunicarse con ellos
  • Aumento de conflictos en las relaciones
  • Retraimiento social en general
  • Experimentar la “respuesta del silenciamiento”:verse incapaz de prestar atención a las historias angustiantes de otras personas porque le parecen abrumadoras e incomprensibles, y encaminar a las personas para que hablen de cosas menos angustiantes
  • Reducción del interés en actividades que solían darle placer, gozo o relajación
  • Mostrarse irritable, intolerante, inquieto, impaciente, dependiente y/o malhumorado
  • Aumento de las dependencias o adicciones que involucren nicotina, alcohol, comida, sexo, compras, internet y/u otras sustancias
  • Dificultades sexuales
  • Impulsividad

Piense en lo siguiente…

  • Escriba cualquier señal de estrés traumático secundario que haya experimentado esta semana.
  • Piense en el último par de años. ¿Cuáles son sus primeras señales de advertencia de estrés traumático secundario (las primeras señales que le advierten de que tiene dificultades en esta área)?

¿Cómo puede afectar a otros el estrés traumático secundario?

Al principio de esta sección, vimos señales y síntomas del estrés traumático secundario. estas señales y síntomas pueden estarle sucediendo a usted, pero no solo le afectan a usted. El estrés traumático secundario no atendido también afecta a su familia, a su organización y a quienes busca ayudar en su trabajo.

Su familia y amigos

Sus dificultades pueden tener un fuerte impacto en su familia y amigos. Todas las cosas que pueden estar relacionadas con el estrés traumático secundario (como la abstinencia, el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, el insomnio, la reducción de la sexualidad, la sobre-protección paterna, la pérdida de compasión y esperanza) influyen en la forma en la que interactúa con las personas que ama. Si está experimentando estrés traumático secundario y no cree que esté afectando a su familia y amigos cercanos… pregúnteles.

El estrés traumático secundario influye en la forma en la que actúa e interactúa con las personas que ama. Esto afecta a su familia y a sus amigos.

Piense en lo siguiente…

Considere preguntar lo siguiente a las personas con quienes tiene una relación cercana (su cónyuge, familiares o amigos cercanos):

  • ¿Qué has notado en mi manera de comportarme y como parece que me siento cuando estoy bajo presión?
  • ¿De qué maneras piensas que mi trabajo me ha cambiado en la última semana/mes/año?
  • Desde tu punto de vista, ¿cómo te afecta más a ti y a otras personas por quienes te preocupas?

Su trabajo

El estrés traumático secundario que no se reconoce y no se atiende también puede afectar a su trabajo, a sus colegas, el funcionamiento general de la organización y la calidad de la ayuda que ofrece a las personas para quienes trabaja.

Los trabajadores humanitarios afectados por el estrés traumático secundario tienen más probabilidad de hacer algo como lo siguiente, o todo:

  • Tomar decisiones sin la reflexión adecuada,
  • Cometer errores que cuestan tiempo y/o dinero y que hasta pueden poner en riesgo a alguna persona,
  • Aceptar demasiado trabajo o tareas que el equipo o la organización no está preparada para realizar (o terminar bien),
  • No cumplir con los compromisos,
  • Tomar demasiado tiempo libre sin planificarlo,
  • Culpar a otros en vez de buscar entender y tener una colaboración productiva,
  • Devaluar y/o ridiculizar a beneficiarios, personal, gerentes o donantes, y
  • Contagiar a los colegas con su propio escepticismo, depresión y/o falta de motivación.

El estrés traumático secundario puede afectar negativamente a su trabajo, a sus colegas, el funcionamiento general de la organización y la calidad de la ayuda que ofrece a las personas para quienes trabaja.

Piense en lo siguiente…

  • Si ha luchado con el estrés traumático secundario en el pasado o siente que está luchando con él ahora, ¿cuáles son algunas formas en las que su estrés traumático secundario puede afectar su trabajo?
  • ¿Cuáles son algunas formas en las que el estrés traumático secundario de algún colega le ha afectado a usted?
  • Piense en sus propias “primeras señales de advertencia de estrés traumático secundario” que identificó anteriormente. ¿Cómo podrían afectar a su familia, a sus colegas y a su trabajo?
© Headington Institute 2008